En 2012, Isaac quería pedirle a Amy que se casara con él, y quiso hacerlo de una forma muy divertida. Para ello, llamó a familiares y amigos y decidió inmortalizar el momento grabando un lipdub en directo. Entonces Youtube ya era un canal al que accedían cada día millones de personas de todo el planeta, pero aún no se había utilizado para una proposición de matrimonio como esta. El resultado fue un éxito rotundo: el vídeo se hizo viral y su historia de amor se hizo mundialmente conocida.

¿Qué tenían Isaac y Amy para que su vídeo gustase a tantas personas? Es cierto que Isaac y todos sus allegados prepararon muy bien la sorpresa (no interviene ningún actor, todos los participantes eran familiares y amigos de la pareja); sin embargo, no hubiese triunfado en las redes sociales de la forma en la que lo hizo sin la espontánea naturalidad de las reacciones de todos los que formaron parte de ella, incluida la novia. Hoy, el vídeo acumula en Youtube más de 32 millones de visualizaciones.

“Es una buena sensación haber añadido un poco de positividad al mundo”

En la actualidad, este tipo de vídeos se han hecho increíblemente populares. Cualquier momento es bueno, siempre que se busque ser el más original: la petición de mano, la entrada de los novios, el primer baile… Sofisticados, extravagantes, clásicos, alocados… Los hay de todas las versiones posibles, aunque es difícil encontrar uno que inspire tanta autenticidad como el de esta pareja de Porland.

“Es una buena sensación haber añadido un poco de positividad al mundo”, explica Isaac en una entrevista, después de publicar el vídeo. Desde entones, reciben correos electrónicos de todos los rincones del planeta, especialmente desde Alemania y Japón, según asegura el ya feliz marido. Sin duda, consiguió su propósito: compartieron su alegría con personas de todas las latitudes y, sobre todo, Amy no pudo más que responderle con su ansiado “sí quiero”.

Fotografía: Alysha Beck / The Oregonian